Caldera de Condensación

La caldera de condensación representa el sistema de calefacción de mayor eficiencia de los últimos años gracias al ahorro energético que garantiza frente a sistemas tradicionales.

Este modelo de caldera, aprovecha el calor generado durante la combustión con mayor eficiencia y eficacia comparado con modelos de calderas tradicionales. Su principio de funcionamiento permite recuperar el calor necesario para vaporizar el agua generada como producto de la combustión, haciendo que esta se extraiga de manera condensada desde una bandeja colectora que se encuentra debajo de la cámara de combustión, obteniendo de esta manera, una mejor eficiencia energética con el mismo combustible.

La caldera de condensación trabaja con temperaturas del agua más bajas que las tradicionales, es decir, a unos 55°C, para poder recuperar eficazmente el calor del vapor de agua. Cuanto más baja sea la temperatura del fluido, mejor podrá la caldera aprovechar la condensación, de ello se deduce que obtienen las mejores prestaciones con sistemas de calefacción que funcionan a bajas temperaturas como por ejemplo son las losas radiantes.

En la mayoría de los casos, la caldera de condensación es capaz de ofrecer ventajas energéticas sobre las antiguas. Aunque se utilice a temperaturas más elevadas en los sistemas tradicionales presentes en la mayoría de nuestros hogares, se estima un ahorro energético de alrededor del 15 % en comparación con las calderas murales que no cuenten con esta tecnología.

La temperatura del sistema en funcionamiento depende principalmente de los siguientes factores:

1 - La temperatura inicial de la habitación a calentar: cuanto menor sea este valor, más aumentará la temperatura del agua para compensar el choque térmico y llevar el aire de las habitaciones al grado deseado.

2 - El dimensionamiento de los radiadores: cuanto mayor sea la superficie de los elementos, más potencia calorífica tendrán. Los radiadores más grandes funcionan mejor a temperaturas más bajas, lo que garantiza una mayor eficiencia y ahorro de energía con las calderas de condensación.

Si la casa en cuestión tiene radiadores sobredimensionados, instalar una nueva caldera de condensación garantiza un aumento significativo de la eficiencia, aunque como ya lo mencionáramos anteriormente, estas calderas funcionan muy bien con calefacción por suelo radiante, debido a que la temperatura del agua para estos sistemas de calefacción debe ser entre 40°C y 50°C.

El ahorro energético adquiere un valor aún mayor en convivencia con un buen aislamiento térmico. Por este motivo es recomendable intervenir si es necesario con la sustitución de los accesorios o el aislamiento de superficies dispersantes como el techo, para permitir que la caldera funcione a temperaturas más bajas, con el resultado de un mejor rendimiento.


Cuando la caldera de condensación no es conveniente

Hay situaciones en las que la instalación de una caldera de condensación no se justifica porque no permite la mejora de la eficiencia energética o es tan baja que no cubre el costo de amortización de una nueva caldera. Estas situaciones se refieren a viviendas con un aislamiento térmico deficiente muy difíciles de mejorar y radiadores pequeños que no admiten modificaciones, por el limitado espacio donde se encuentran. Bajo estas condiciones se requieren altas temperaturas de funcionamiento, las cuales no representan las condiciones de funcionamiento ideal para una caldera de condensación.


Invierta en una caldera de condensación

No es posible estimar de forma exacta e inequívoca en cuánto tiempo se puede amortizar la inversión de una nueva caldera en forma de ahorro en la factura, ya que esto depende de la zona, las temperaturas internas y externas, el consumo de corriente, el modelo de caldera adoptado, el nivel de aislación de la vivienda, etc., esto simplemente tomando en consideración variables del funcionamiento.

Por otra parte, deberíamos agregarle el impacto de las variaciones de precios del gas y la energía eléctrica que existen en nuestro país en relación al contexto económico que se atraviesa, dependiendo de las diferentes políticas implementadas. Por este motivo es que se hace muy complejo calcular el tiempo de amortización de un nuevo equipo, pero si es cierto que se pude realizar un cálculo tomando un rango en consideración de entre un 15% mínimo y un 30% máximo de ahorro respecto al consumo de una antigua caldera tradicional. Eso sí, solo pueden obtenerse estos valores solo en el caso que una antigua instalación lo permita y para saberlo debería hacerse un análisis previo evaluando niveles de aislación de la vivienda como así también la potencia instalada de los radiadores.


Las razones para cambiar la caldera.

Varias son las razones que hacen útil la instalación de la caldera de condensación, incluso en presencia de un sistema de calefacción no muy reciente.

Como ya hemos explicado anteriormente, el primer factor se refiere al ahorro energético y económico.

Otra razón es que la caldera de condensación contamina menos y contribuye a reducir las emisiones al medio ambiente, resultando más amigable con la naturaleza.

Están construidas con mejores materiales y tienen una ingeniería superior para asegurar una vida útil más larga y de mayor confiabilidad.

Son calderas de doble servicio que brindan calefacción y agua caliente sanitaria, con lo cual no solo reduce el costo de la calefacción, sino que también se lo logra desde el punto de vista del calentamiento del agua para uso sanitario.

La ventaja de la caldera de condensación también está relacionada con la posibilidad de instalarla en el interior de tu hogar por tener una cámara de combustión estanca que no consume el oxígeno da la vivienda, de forma similar como lo hacen las calderas tradicionales de tiro forzado.

Resumimos a continuación las principales ventajas que se obtienen de la instalación de una caldera de condensación:

  • Reducción de emisiones contaminantes
  • Optimización y ahorro energético
  • Adaptación al sistema existente (*)
  • Reducción de los costes de calefacción y producción de agua caliente sanitaria.
  • Retorno de la inversión a lo largo del tiempo

(*) Dada la tecnología de estas nuevas calderas, para lograr su buen funcionamiento y garantizar su vida útil, es muy importante aclarar que al instalarlas se debe colocar en su cañería de retorno, un desfangador. Este elemento permite retener impurezas sin generar obstrucciones en el circuito, como podría suceder con un filtro. Esto es de crucial importancia en instalaciones de varios años donde se efectúe un reemplazo de caldera, dado que estos circuitos suelen tener muchas impurezas que si no se las tiene en cuenta pueden tapar el intercambiador que está construidos con ductos de pequeña sección.